Tuesday, September 15, 2009

La Obra

Por lo demás, ella cree conmigo que la impresión general de la narración construida por etapas, es un reflejo bastante acertado de lo que pasó, sentimos y sufrimos. Lo cual para obra de un ingeniero, no está del todo mal.

En este momento María Elvira me interrumpe para decirme que la última línea escrita no es verdad: mi narración no sólo está bien, muy bien. Y como argumento irrefutable, me echa los brazos al cuello y me mira, no sé si a mucho más de cinco centímetros.

-¿Es verdad? -murmura, o arrulla, mejor dicho.

-¿Se puede poner arrulla? -le pregunto.

-¡Sí, y esto, y esto! -y me da un beso.

¿Qué más puedo añadir?

Durán, en La meningitis y su sombra - Cuentos de Amor de Locura y de Muerte

1 comment:

Cronopia Azul said...

Yo quiero leer eso... se nota alegría en lo que escribís y eso está bien, muy bien.